miércoles, 7 de mayo de 2008

Los contemplaba.


Estaban frente al lago, hablando de cosas que parecían intrascendentes, en algunos momentos la conversación se ponía interesante, sobre todo cuando tocaban el tema de los sueños y del rumbo que querían tomar en su propia vida, el uno, hablaba de forjar su propia empresa, el otro, de viajar por el mundo, cuando el silencio los embarcó, ambos miraban el agua, se preguntaron si existirían escenarios ocultos bajo ella, si alguna realidad alterna estaría viviendo y sí, sus sentidos no podrían captarla, mientras tanto, inmóvil y observándolos desde el fondo, se encontraba Akrina, un ser indescriptible, impensable, distinto, quién con una sonrisa, los contemplaba.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La pregunta que todos nos hacemos, como Carl Sagan preguntándose al lado de una fogada si las estrellas no serán fogatas de otros seres que ven nuestras fogatas pensando que son estrellas.

Buen texto, material para un cuento completo.